El proceso por el que el ser humano puede "imaginar" las dimensiones se basa en el movimiento a partir de un simple punto: si se traslada se configura una línea que si se traslada configura un plano, que si se traslada configura un espacio, que si se traslada configura... ¿qué sigue?, ¿hasta dónde? Comienza así la mente humana a no poder "imaginar" las figuras que hasta entonces sí podía hacer de forma clara y empírica. A partir de la tercera dimensión la cosa se complica y comienza la verdadera matemática abstracta. Claude Bragdon llegó a la cuarta dimensión y pudo explicar, a su manera y de forma sencilla, qué sucede cuando ya no podemos imaginar. De mis libros he rescatado una referencia a Karl Pearson que afirma que la superficie, la línea y el punto son "resultados de procesos mentales que pueden iniciarse, pero cuyos límites nunca pueden ser alcanzados en la percepción; concepciones que no se corresponden con experiencia alguna posible". Impresionante y rotunda descripción.
La idea obsesiva de Bragdon se basa en la trascendencia hacia algo superior, no bastan 3 dimensiones, el ser humano quiere y necesita más en su búsqueda, cómo no, del que está por encima de todo y todos. El fantástico libro Flatland de Edwin Abbott (lo recomiendo encarecidamente) contiene ya esta idea aunque de un modo más simple: de un mundo de 2 dimensiones se intenta llegar a uno de 3. Y esto caló en Bragdon. De hecho, en su ensayo Man The Square introduce la idea de que Cristo existe en la Tierra en forma de cubo desdoblado.
En A Primer of Higher Space introduce estos conceptos: los 3 primero imaginables, el siguiente, a gusto del lector:
""LÍNEA: figura de una dimensión producida por la traslación de un punto. Contiene un número infinito de puntos y la limitan 2 de ellos.
CUADRADO: Figura de 2 dimensiones producida por la traslación de una línea en una dirección perpendicular a la misma. A una distancia igual a su longitud contiene un número infinito de líneas y lo limitan 4 líneas y 4 puntos.
CUBO: figura de 3 dimensiones producida por la traslación de un cuadrado en una dirección perpendicular a su propio plano. A una distancia igual a su lado contiene un número infinito de cuadrados y lo limitan 6 superficies, 12 aristas y 8 puntos.
TETRAHIPERCUBO: figura de 4 dimensiones producida por la traslación de un cubo en la dirección (no imaginable) de una cuarta dimensión. Ese movimiento se extiende a una distancia igual a una arista del cubo y su dirección es perpendicular a las otras 3 dimensiones. Como cada una de esas 3 es perpendicular a las otras 2, el tetrahipercubo contiene un número infinito de cubos y lo limitan 8 cubos, 24 cuadrados, 12 aristas y 16 puntos.""
Después de estas definiciones, la cuarta dimensión es una nueva forma de movimiento, como comenté al principio, pero en un medio desconocido aunque relacionada con los medios y los movimientos conocidos. Así, en las dimensiones que están por encima de la nuestra el movimiento está restringido, no es libre como en las 3 primeras.
Podría hablar más de este genial arquitecto pero me quedo con lo expuesto hasta ahora porque creo que es una explicación sencilla y asequible del mundo que nos rodea y de cómo se pueden generalizar conceptos "imaginables" a cuestiones abstractas y creer así, por tanto, que el hombre es mejor que el propio hombre.