jueves, 26 de marzo de 2015

¿Comprar, Usar, Tirar?

   Cuando uno ve el documental “Comprar, Usar, Tirar” y se empieza a interesar en conceptos como “obsolescencia tecnológica” u “obsolescencia programada” y se indaga en el tema, llega a la conclusión de que las sociedades avanzadas actuales se basan en exprimir al máximo las capacidades del planeta en el que vivimos, nuestra casa, seriamente dañada y con heridas  irreversibles incluso cumpliendo los protocolos de Kyoto desde este mismo instante y de forma severa. Por otro lado, esa explotación masiva del entorno lleva a producir tantas cantidades de desechos como productos se fabrican y, esos desechos, se han de almacenar porque los procesos de reciclaje actuales no pueden con tantos volúmenes, por lo que se crean países-basurero, como muy bien explica el documental mencionado. Si ponemos como ejemplo de eficiencia en el reciclaje a nuestro país, donde el 60% de toda la basura producida (orgánica, plásticos, vidrios, papel-cartón y metal), repito, el 60%, no se recicla porque las plantas de reciclaje no pueden más, ese altísimo porcentaje se acumula en basureros controlados pero, a fin de cuentas, basureros. Los porcentajes de los países europeos son muy inferiores al nuestro pero, aún así, se habla de millones de toneladas/año que no se reciclan.
   Incluso desde niño, siempre me llamó la atención lo de renovar cada “x” tiempo el coche familiar, por ejemplo. El razonamiento es sencillo: al comprar un coche, nos venden que tiene todos los avances técnicos posibles, toda la seguridad imaginable, carrocería anticorrosión por 20 años o más, garantías de 5 años o más, piezas y componentes a prueba de frío, calor, humedad, hielo, motores que pueden durar 500.000 km o más con un mantenimiento adecuado,… entonces, ¿por qué a los 2-3 años sacan un modelo nuevo y nos lo quieren vender? Más sangrante es el caso de los ordenadores o los teléfonos inteligentes ya que, al cabo de 2 años, ya está totalmente obsoleto (ley de Moore). Lo que se denomina “estar a la última en tecnología” requiere renovar terminales y ordenadores cada muy poco tiempo, sin contar el gasto monetario que eso supone.
   Vi hace algún tiempo ese concienzudo documental y, como mi aversión al sistema en el que estamos inmersos es notable a todos los niveles y, por mi formación post-académica reflejada en el máster que finalicé sobre gestión medioambiental, concluí, en su día, que el ciudadano medio no está informado por parte de las administraciones pero también por desidia del propio ciudadano, sobre el concepto de reciclaje y lo atrasados que estamos en este aspecto con respecto a los países europeos en los que tanto nos queremos reflejar.
   Pero no voy a entrar en eso, voy a ir a lo concreto. Por supuesto, en mi casa siempre se recicla todo o, por lo menos, llevamos cada residuo a su correspondiente contenedor, algo ya de por sí que parece suponer un gran esfuerzo para gran parte de la población.
   Voy a un caso práctico. Hace unos días decidí rescatar del olvido el antiguo radio-cassette que tantas alegrías me dio en mi juventud y poder así volver a darles uso a las cintas que acumulo en un cajón y que esperaban el renacer que, por fin, les ha llegado. Hubiera sido más fácil ir al chino y comprar un radio-cassette nuevo (ni siquiera sé si existen a la venta) pero no, quise trabajar con mis manos y lo desmonté hasta dejar las placas de circuitos limpias con todos sus artilugios, transistores y piezas limpiados a fondo, con mimo, con cariño y con paciencia. Fue una gran satisfacción volver a ver reluciente mi Panasonic de 30 años de antigüedad, con sus dos altavoces y una pletina, como recién salido de fábrica. Simplemente tuve que comprar (esto fue inevitable) las dos correas que hacen mover a los mecanismos de la cinta de cassette porque, del tiempo se habían derretido, literalmente. No hubo ningún problema en encontrarlas en una tienda de electrónica cercana a casa y, una vez puestas, tensadas y lubricadas sus correspondientes poleas, el momento de conectarlo todo y volver a introducir una cinta fue mágico. Le di al Play y la cinta comenzó a moverse y volví a escuchar ese sonido analógico tan característico y retrocedí varias décadas de mi vida.
   Desde aquel día, no dejo de poner en marcha mi maravilloso Panasonic y, de hecho, ahora mismo está sonando en vez de los electrónicos y fríos mp3 del ordenador. Sirvió para algo tanto esfuerzo en su momento, el grabar todas aquellas cintas para que nunca más se pudieran escuchar por los avances técnicos y, además, ahora tengo más sitio libre en el armario donde guardaba “el loro”.
   En definitiva, la satisfacción de poder rescatar un pequeño electrodoméstico casero, es inigualable y poder así contribuir, aunque sea mínimamente, a retrasar el deterioro del medioambiente. Lástima que la vieja lavadora ya se la llevaron, si hubiera estado unos días más en casa… quien sabe si hubiera podido repararla en vez de comprar una nueva.

miércoles, 25 de marzo de 2015

El Número de Graham

   En primer lugar, en esta reflexión plantearé una puesta en situación, los datos teóricos referentes al número de Graham y, por último, daré mi opinión sobre las magnitudes y el trasfondo matemático de las cuestiones planteadas. (Nota: escrito con LaTeX con algunas limitaciones de blogger).
   El hecho de que el ser humano quiera definir la existencia de números infinitamente grandes o infinitamente pequeños y, a su vez, ser capaz de controlarlos, depende de hasta dónde puede abarcar su mente, siempre y cuando las leyes de la física que rigen nuestro universo se lo permitan. Si tenemos en cuenta que el número de átomos en el cuerpo humano es del orden de $$10^{28}$$ y que el número de átomos en el universo es, como mucho, $$10^{80},$$ pensar en números (naturales) de mayor magnitud se antoja novelesco o como simple estudio teórico.
   Para quien no lo sepa, el origen del buscador indizado de internet más famoso en la actualidad, GOOGLE, es el nombre de un número, concretamente $$10^{100} \textrm{  (en inglés se llama googol) y que  } 10^{10^{100}}=10^{ googol} \textrm{   se llama googolplex.}$$ Teniendo en cuenta estas triviales denominaciones, absolutamente todo lo que existe en el universo en cuanto a cantidad es mucho menor que un googol. Hay que ser de mente abierta para ir imaginando estas cosas, ¿verdad? Si intentáramos escribir un googolplex con un tipo de letra normal en un papel lo suficientemente grande para que cupiera, nos faltaría espacio en el universo para poder plasmarlo en él.
   Una cota superior de un conjunto de números es un elemento perteneciente a las cotas superiores del conjunto dado. Hay, por tanto, muchas cotas superiores. A la menor de estas cotas superiores se la denomina ínfimo. Algo parecido sirve para definir el supremo de un conjunto de cotas inferiores. El número de Graham es una cota superior de la solución de un problema de grafos de la teoría de Ramsey, en la que no voy a entrar por su complejidad y para no desviar la atención sobre este número en sí. Simplemente comentar que esta solución N es de la forma $$11\leq N \leq G,$$ donde G es el número de Graham.
   El número de Graham tiene el curioso honor de ser el número más grande que existe de forma explícita, es decir, se puede construir aunque lo que se tarde en hacerlo es una cuestión muy particular. Se sabe que sus últimas cifras son …95387. Los puntos suspensivos de la anterior frase encierran tal vastedad que desafían el razonamiento y las capacidades humanas. Voy a tratar de acercar al lector a la construcción de este número tan curioso.
   La construcción del número de Graham no se puede hacer con torres de exponentes de la forma "número elevado a otro número elevado a otro número..." porque G es tan grande que resulta una notación inútil, pero sí se puede hacer de forma recursiva mediante la notación de flechas de Knuth:
$$3\uparrow{}\uparrow{}2=3^{3}=3*3*3=27$$
$$3\uparrow{}\uparrow{}3=3^{3^{3}}=3^{27}=7625597484987$$
$$3\uparrow{}\uparrow{}4=3^{3^{3^{3}}}=3^{7625597484987}$$ y sucesivamente…
Tenemos así:
$$3\uparrow{}3=27$$
$$3\uparrow{}\uparrow{}3=3\uparrow(3\uparrow{}3)=3^{27}=7625597484987$$
$$3\uparrow{}\uparrow{}\uparrow{}3=3\uparrow{}\uparrow{}3\uparrow{}\uparrow{}3 =3^{7625597484987}= \textrm{ número inimaginable.}$$
Llamamos $$x=g_1=3\uparrow{}\uparrow{}\uparrow{}\uparrow{}3$$ que es el siguiente según el número de flechas detallado anteriormente.
Llamamos $$g_2=3\uparrow{}\ldots\uparrow{}3$$ donde los puntos suspensivos son `x´ flechas (algo que se escapa al entendimiento).
Recursivamente, el número de Graham se define como $$G=g_{64}=3\uparrow{}\ldots \uparrow{}3$$ donde los puntos suspensivos representan tantas flechas como $$g_{63}$$ Evidentemente, existen los siguientes “g”, es decir, $$g_{65}, g_{66},\ldots g_{100},\ldots $$
Se define Aleph cero $$\chi_0$$ al cardinal de los números naturales $$\mathbb{N}$$ es decir, el “infinito más pequeño”, por tanto, también existe $$g_{\chi_N}$$ y sucesivamente.

   La idea que subyace de esta reflexión y el contexto del número de Graham y otros números grandes es que NO EXISTE EL INFINITO (yo soy de esta corriente matemática, la corriente constructivista) porque, en caso afirmativo, el número de Graham sería igual a cero e igual al googol e igual al googleplex e igual a cualquier otro número finito. Parece una afirmación muy aventurada pero mi formación académica no me lleva a otra conclusión. Si existiera el infinito, incluso el “más pequeño”, definido antes, siempre existirían infinitos, valga la redundancia, números mayores que cualquier otro número, por tanto, todos los números finitos estarían tan próximos a cero como cualquier otro infinitesimalmente por lo que todos los números serían cero de forma infinitesimal y el salto en la escala numérica positiva sería $$0, \chi_0, \chi_1,\ldots$$ Ya comenté en la entrada El Frío No Existe que el concepto de infinito y el concepto de frío son invenciones humanas para explicar ciertas cosas y que las leyes de la física teórica se cumplan pero, ¿quién quiere más cifras que las del número de átomos del universo? ¿Acaso no es suficiente? Aún así, se le atribuye a Einstein la frase "solo hay dos cosas infinitas: el universo y la estupidez humana y no estoy seguro de lo primero".

sábado, 21 de marzo de 2015

Mis Relatos

   Nuevo relato, duro y directo, sin las concesiones lingüísticas ni el cuidado lenguaje que tanto me gusta aplicar a mis relatos cortos (en la sección `Mis Relatos´, en la columna de la derecha). Esta vez me quedo más con el fondo tal y como es porque el tema tratado así lo requiere: la soledad. Me gusta lidiar con este tipo de temática, lo encuentro excitante.
"Garmendio o la Virtud de No Ser Yo" está narrado en primera persona a modo de reflexión sobre un tema que nos rodea silenciosamente pero que aflora cuando menos se espera. De todos los relatos que he escrito hasta ahora, éste ha sido el primero que he escrito con papel y bolígrafo y después he pasado el texto al frío ordenador. Me ha gustado mucho la calidez de esta forma de escribir y el tacto del papel deslizándose. Repetiré, sin duda.
Aviso: este relato no es apto para leer en días tristes.

jueves, 19 de marzo de 2015

¿Existe el Crimen Perfecto?

   En esta breve reflexión no voy a dar datos ni referencias bibliográficas porque, en este caso concreto, no me interesa destacar la parte objetiva de lo tratado, me interesa detallar la parte filosófica del concepto aunque, obviamente, este segundo punto se basa en aquel primero.
   Todo gira alrededor de definir con precisión el concepto de “crimen perfecto”: por una parte, en cuanto a una acción criminal sin ser cometida contra personas sino sobre las cosas, existe dicha perfección, indudablemente, y se da en más de un caso. Por ejemplo, el robo de joyas u obras de arte, es relativamente habitual y suele ser considerado un crimen perfecto en el caso de no encontrarse dichas obras de arte, joyas, dinero, antigüedades o cualquier objeto que el ladrón o ladrones consideren que tiene un alto valor. Este tipo de crimen tiene, como principal característica, su concienzuda planificación, lo que hace que el porcentaje de éxito sea muy elevado. Incluso hoy en día, con la existencia de rastros financieros muy controlados, es posible llevar a cabo robos a bancos, museos o sustracciones de obras de arte privadas o joyas para venderlas en el mercado negro.
   Por otra parte, si tratamos el “asesinato perfecto” (no se pierde generalidad en el argumento si se trata del “secuestro perfecto”) como la variante del crimen perfecto que afecta a las personas, no está tan claro dar una respuesta afirmativa a la cuestión planteada en el título aunque sí es cierto que ha sucedido a lo largo de la historia. El argumento principal para tratar el asesinato perfecto consiste en plantear la hipótesis de la elección al azar de una persona no conocida, y asesinarla, con o sin testigos, de tal forma que no pueda ser resuelto el asesinato por parte de las autoridades, es decir, atrapar al asesino o asesinos a pesar de existir (siempre existen) una serie de pistas que pudieran llegar a la captura del culpable o culpables. Con esta hipótesis, la tesis no es nada clara porque los investigadores aseguran que los asesinatos no resueltos se dan en los casos en los que existen fallos en la cadena de investigaciones que llevan a cabo las autoridades y no por el hecho de que, con todos los datos y pistas, no se consiga atrapar al asesino o asesinos. Muchos de los casos no resueltos por la investigación policial se consiguen esclarecer por los fallos cometidos a posteriori (incluso años después de haber sido cometido el crimen) por el asesino más que por los aciertos en las pesquisas de las investigaciones. Esta aclaración suele ser pasada por alto por las autoridades competentes. Se dan circunstancias en las que el asesino ha sido condenado por otros delitos y, ya en prisión, decide cooperar con las autoridades para esclarecer un asesinato o bien relata ciertos hechos a otros presos por orgullo, que llevan a alguna nueva línea de investigación que consigue dar con el paradero de una persona desaparecida o con el hallazgo de un cuerpo. Es evidente pues, que el asesinato perfecto no existe para las autoridades pero creo, más bien, que es un error de dialéctica, del modo de definir “crimen perfecto”, más que un error del concepto en sí.
   Mi tesis es favorable, es decir, afirmo que existe el crimen perfecto en todas sus acepciones: claramente existe en cuanto al asalto contra las cosas (robos de joyas, obras de arte, dinero,…) y en cuanto al asalto contra personas (asesinatos y secuestros). Existen numerosos casos a lo largo de la historia en los que el asesinato perfecto se ha llevado a cabo. Evidentemente, antes de los años 80-90 del siglo XX su probabilidad era mucho más alta porque no existían las ciencias forenses actuales como el reconocimiento de ADN, las pruebas balísticas, el estudio entomológico del cadáver y/o su entorno, etc. Hay algunos claros ejemplos como son los casos de Jack The Ripper o el asesino del Zodiaco (Zodiac) aunque también cabe destacar el asalto de D.B Cooper, este último, como crimen perfecto referido al robo de dinero o Unabomber, que prefería los atentados terroristas (finalmente atrapado por fallos propios).
   El caso de Jack The Ripper es antiguo respecto a las técnicas de investigación y, por estas circunstancias, se obviaron pistas cruciales que pudieran llevar a atrapar al asesino. Incluso, hoy en día, revisando el caso con las avanzadas técnicas forenses actuales, tan solo se tiene una lista de sospechosos. Es un caso que sigue abierto para Scotland Yard.
   El caso de Zodiac es, quizás, el ejemplo más claro de la refutación de la existencia de asesinato perfecto que se haya hecho público. Los hechos sucedieron alrededor de los años 70. Hubo testigos e incluso el asesino dio a los investigadores su propio nombre, encriptado, eso sí, algo que nunca había sucedido a lo largo de la historia criminal. Parece ser que, a principios del siglo actual, se consiguieron descifrar los mensajes encriptados pero, aún así, no se tiene la certeza absoluta sobre los nombres de las personas que se barajan.

   Estos y otros muchos casos sin resolver demuestran la validez de la tesis de la existencia del crimen perfecto en todas sus acepciones. Por supuesto, no voy a dar ideas pero creyendo en la veracidad de la pregunta del título, simplemente sería cuestión de ser metódico en los casos de crímenes contra las cosas o creerse superior a esta sociedad y tratar de cometer un asesinato pero pensar en las consecuencias de dichos actos es lo que hace recapacitar y seguir las normas establecidas, ya sean morales, legislativas o religiosas.

lunes, 16 de marzo de 2015

Extreme Trail Filabres, Valle del Almanzora Completado

   El domingo día 15 de marzo se celebró la segunda edición de la Extreme Trail Filabres en la población de Serón. Con esta prueba he completado toda la longitud del río Almanzora que tiene cuatro pruebas que se desarrollan en él o en sus cercanías: media maratón del Bajo Almanzora (Bajo Almanzora, localidad de Cuevas del Almanzora), ultratrail del Almanzora (Medio Almanzora, localidad de Olula del Río), media maratón Armuña-Bacares (Alto Almanzora, localidad de Armuña) y Extreme Trail Filabres (Alto Almanzora, localidad de Serón), con las anteriores pruebas de la entrada que nos ocupa ya comentadas en los enlaces de las crónicas correspondientes.



S = Serón, A-B = Armuña-Bacares, OR = Olula del Río, CA = Cuevas del Almanzora
   
   La ETF se desarrolla por la Sierra de los Filabres y consta de dos pruebas en la misma jornada: la mini-trail de 12,5k y la trail de 30,5k. Como viene siendo habitual, me decanté por la larga. Con un precio de 15€ (más barato que los precios medios del mercado), la magnífica zona en la que transcurre, las buenas palabras de la edición anterior y la organización por parte de un club de montaña, hicieron que me decidiera a participar, teniendo en cuenta lo reacio que soy desde hace algún tiempo, a gastar dinero en estas cosas. Bastante hago ya con comprar material para entrenar y tener que desplazarme a los pueblos para, además, tener que pagar un dineral por cada prueba.
   No me cabe duda de que esta “carrera” es la más dura en la que nunca he participado. Así de tajante, por encima incluso de la ultra de Sierra Nevada, Pitres, Fines u Olula del Río, por citar algunas pruebas de primera categoría a las que he acudido. Cuando se cubren los primeros 5k en 1 hora, se tardan casi 6 horas en completar 30,5k (el ganador en algo más de 3h), se suben 4 cortafuegos y una `pared´, se bajan otros 3 cortafuegos, todo en esos apenas 30k, más de la mitad de la carrera no se puede correr o por desnivel o por zonas de rocas de punta, se pasa frío (toda la mañana alrededor de los 0ºC con zonas de nieve y hielo), sed, hambre a pesar de los 7 avituallamientos, y con sueño (gran madrugón), todo aderezado con calambres en los cuádriceps que condicionan cualquier intento de salir airoso del trance, entonces, en esas circunstancias casi límites, uno se plantea ciertas cosas. Ya en los primeros 5k me asaltaba la idea de la retirada, tal era la impresión que tenía, algo que nunca me ha pasado y que solamente tuve que realizar en una ocasión por lesión. Afrontar los restantes 25k con esa mentalidad creo que da una idea de lo cabezón que soy.

   En el perfil de la carrera (foto) no es perceptible el desnivel, tanto positivo como negativo, por la escala utilizada y apenas se vislumbran las grandes pendientes. Si añadimos que en la web oficial aparecen como zona de cortafuegos solo 2,52k, los participantes no le dan la importancia que tiene la valoración deficiente por parte de la organización de lo que es un cortafuegos (cómo afrontar con garantías un cortafuegos). Según mis cálculos, había algo más de 5k de cortafuegos a lo largo del recorrido y la `pared´ ya era algo surrealista porque poner unos 30 metros hacia arriba como si se estuviera subiendo una escalera para cambiar una bombilla pero sin los escalones, es surrealismo puro, pero allí estaba y había que subirla. Me quedo con el comentario de un corredor que iba algunos metros por delante de mí que exclamó: “¡pero cómo coño está esto tan empinao!” cogiéndose de pies y manos donde podía. Y por ahí tenía que pasar yo, con mis extremidades cortas…
   Como he comentado, de los 30,5k de competición, pasé 15k, como mínimo, andando o escalando o descendiendo casi arrastra-culo y eso no es para mí porque, como ya comenté en la USN (aquí), al tener las piernas cortas avanzo menos espacio con el mismo esfuerzo que cualquier otro atleta por lo que gasto más energía en seguir cierto ritmo. Si a eso añadimos los problemillas que arrastro desde hace tiempo, se concluye que no fue una jornada favorable. Creo que todo lo relatado ofrece una resumida idea de una “carrera” durísima y no recomendable a débiles de espíritu.
   Nada que criticar a la organización con 7 avituallamientos (4 solo líquidos y 3 sólidos + líquidos) y en meta bolsa del corredor con camiseta técnica, bocadillo y cosas de picar y refrescos en cantidad, todo excelente.

   Mi crítica va dirigida a la federación (la andaluza y todas, en general) porque siempre andan metiendo las narices. En la web oficial aparecía el uso obligatorio del cortavientos, salvo que las condiciones climatológicas fueran favorables. No eran favorables, por lo que se debía hacer uso del mismo pero la mayoría de atletas, ya curtidos en estas lides, no lo llevábamos porque es molesto y solo sirve para casos muy concretos (en la jornada hacía mucho frío pero no llovió ni se esperaba lluvia, con ir bien abrigado era suficiente). Personalmente, lo eché en el coche `por si acaso´, menos mal porque hubo un poco de confusión justo antes de dar la salida por si había descalificaciones incluso antes de salir, algo fuera de lugar al tratarse de un evento no profesional y habiendo pagado cada atleta su correspondiente inscripción. Y ahora voy a la queja real: había un atleta con chanclas al que los jueces ni miraron ni exigieron, como debieron hacerlo, usar un calzado adecuado (recuerdo que es una competición de montaña, con piedras cortantes, rocas afiladas, lugares que había que pisar nieve, hielo y barro y fortísimos desniveles, no era precisamente un paseo por la playa). Muchos de los que allí estábamos, lo miramos como a un apestado porque no merecíamos que se nos exigiera el uso de una prenda discutiblemente obligatoria y que un atleta pudiera participar con las chanclas de ir a la piscina. No quiero entrar en discusiones sobre el tema de las chanclas en las carreras pero, a todas luces, en una carrera de montaña NO. Muy mal por la federación que permite cosas ilógicas porque este atleta no solo pone en peligro su integridad física, también la de los demás porque si resbala en una fuerte pendiente por no tener tracción, puede arrastrar a otro u otros atletas que vayan detrás de él. Como dijo uno hace tiempo en algún lugar: “tonterías sí pero las justas”.



sábado, 7 de marzo de 2015

Solo los Ángeles Vuelan Más Alto

   Ningún record del mundo de atletismo me ha conmovido más que el que relato a continuación. El salto de altura requiere fuerza, agilidad y técnica a partes iguales y encierra una complejidad elevada aunque no es la especialidad más complicada (el salto con pértiga y el lanzamiento de peso, martillo o disco son más técnicos). Si una persona normal intentara saltar un artefacto (en atletismo se denomina “artefacto” a todo aquello que se usa para cubrir una marca: son artefactos el listón, la pértiga, el peso, las vallas, la jabalina, el testigo en la carrera de relevos, etc) que iguale su altura, le resultaría complicado e incluso alturas inferiores. Entonces, para saltar, sin más ayuda que la fuerza y la técnica, un artefacto situado a 50 centímetros por encima de su altura, los requerimientos serán excepcionales y se han de poseer unas cualidades físicas sobrehumanas, sin ninguna duda.
   El atleta cubano Javier Sotomayor estableció el record mundial, totalmente inalcanzable hoy en día, el 27 de julio de 1993 en Salamanca, en la cifra mágica de 2,45 metros (Sotomayor mide 1,95 m) arrebatándoselo a un sueco por 3 centímetros, en una tarde calurosa pero sin viento, en el segundo intento. Y este es mi pequeño homenaje.
   Gracias al prodigio actual que supone internet y, en particular, al canal de vídeos Youtube, se puede visualizar las veces que se quiera el vídeo (mejor quitar el sonido, los comentarios no aportan ningún dato relevante) de aquella gloriosa tarde que, un servidor, vio y se emocionó en directo.
   La historia del atletismo está llena de marcas memorables, algunas incluso de la década de los 80 que aún hoy no han sido superadas a pesar de las técnicas mejoradas, pero creo que la visualización del salto de altura de Sotomayor es como las buenas películas: no importa las veces que se vea, siempre es como la primera vez, vibrante. Exhorto al lector a que no deje de ver el vídeo porque no se arrepentirá. Primero realizaré una breve narración desde mi punto de vista y después proporcionaré el enlace del vídeo.
   La concentración es máxima porque el cubano sabe que puede hacerlo y lo va a hacer. Esa es la actitud. La mirada perdida, absorto en sus pensamientos que no son otros que realizar el salto para el que nació. Se toma su tiempo, todo está a su favor, lo visualiza en su mente, lo reflexiona, casi lo mastica. El recorrido, las zancadas, la batida y la técnica por encima del listón, todo ha sido analizado y procesado por Sotomayor. Comienza la carrera que le llevará a la gloria con una zancada potentísima, de atleta super élite, parece que flota en cada pisada, todo está medido al milímetro y, nada más comenzar el recorrido, se palpa esa sensación de que algo grande va a suceder, algo realmente excepcional.

   La llegada al punto de máxima velocidad y fuerza, la última pisada, es el punto crítico de todo el salto y, quizás, la parte más débil, si es posible encontrar alguna, de este maravilloso record puesto que parece que muestra un atisbo de duda en esas últimas zancadas más cortas, pero llega el último pisotón que catapulta al cubano como si fuera un auténtico misil y estira todo su cuerpo grácilmente, como desperezándose a la conquista del cielo, su destino. Y sube y sube y arquea la espalda como si deshuesado fuera su cuerpo y roza el listón y se tambalea pero sus piernas dan el golpe de gracia con una fuerza inimaginable y supera los 2,45 metros de altura con el artefacto moviéndose pero con la seguridad de que no llegará a caer de sus apoyos. La alegría se desata y dicho record será muy difícil que haya otro atleta que logre siquiera igualarlo. Mejor miradlo y admiradlo.


miércoles, 4 de marzo de 2015

Algunos Porqués II

¿Por qué el cielo está arriba y el infierno abajo?

¿Por qué los vecinos solo saben hacer ruido?

¿Por qué es absurda la frase “lo bueno si breve dos veces bueno”?

¿Por qué cuando quiero no puedo y cuando puedo no quiero?

¿Por qué en el espacio proyectivo dos rectas paralelas se cortan en el infinito?

¿Por qué cuanta más experiencia, menos oportunidades laborales?

¿Por qué antes se decía “trabajo” y ahora se dice “puesto de trabajo”? ¿No son lo mismo?

¿Por qué antes se decía “Vascongadas” y ahora se dice “País Vasco”? ¿No son lo mismo?

¿Por qué el todo no es la suma de las partes? ¿Quién lo dice?

¿Por qué el roce hace el cariño? A mí el roce me provoca heridas…

¿Por qué los puntos de máximo placer del cuerpo se concentran en 5 centímetros cuadrados?

¿Por qué todo lo malo está bueno?

¿Por qué tú sí y yo no?

¿Por qué no es bueno hablar de política en una reunión de hombres y, si hay mujeres presentes, no es bueno hablar de sexo?

¿Por qué tu dios no me quiere?

¿Por qué por fuera somos simétricos y por dentro asimétricos?

¿Por qué si le pitas a un ciclista, te quiere matar?

¿Por qué hay que pararse en un semáforo en rojo si no hay tráfico?

¿Por qué “La Insoportable Levedad del Ser” es un libro mediocre con tan fascinante título?


¿Por qué has leído estos porqués?