martes, 19 de noviembre de 2019

Sistemas de Numeración


   La comunicación se basa, fundamentalmente, en el qué y en el cuánto, entendiendo por el qué los sustantivos que una persona o grupo de personas quieren exponer, explicar o comunicar a otra u otras personas, y entendiendo por el cuánto a la cantidad de esos sustantivos, todo ello ya sea de forma oral o escrita. Así pues, fijándonos en el cuánto (cuánta, cuántos, cuántas), cada cultura ha desarrollado, desde sus inicios, su propio sistema de numeración independiente de los de otros pueblos o culturas, lógicamente, por la distancia física entre ellos y la diferencia de desarrollo básica.
  Expongo en esta entrada y de forma breve, algunos sistemas de numeración antiguos, los que considero más importantes aunque seguro que ha habido otros muchos a lo largo de la historia de la humanidad, y comienzo por el que más me agrada, el cual trato en la entrada de su propio nombre que ya hice hace algún tiempo:
-Sistema vigesimal Maya: En el enlace Sistema Vigesimal: La Fascinante Numeración Maya

-Sistema vigesimal Azteca: Los aztecas desarrollaron un sistema de numeración propia. El sistema numérico empleado era de base vigesimal, es decir, contaban de 20 en 20 y los números del 1 al 19 se representaban con puntos o dedos. Utilizaban así cantidades hasta 20 sirviéndose del número preciso de puntos, a pesar de que en las matemáticas de la actual América Central se simplificaba el proceso recurriendo a las barras para representar series de 5 (representado éste por una mano). Los aztecas se servían de una bandera para indicar 20, que iban repitiendo hasta llegar al 400, que se representaba con una pluma. También utilizaban la figura de un abeto (puede entenderse como "tan numerosos como los cabellos") para representar 400 (20 x 20). Cuando pretendían indicar 8.000 (20 x 20 x 20) recurrían a una bolsa o costal, que venía  a significar "resulta tan incalculable como los granos de cacao que caben en el mismo".
  En un manuscrito encontrado después de la llegada de los conquistadores españoles, se puede ver cómo resolvían los aztecas las fracciones. Para ello se limitaban a oscurecer segmentos de la cuarta parte, la mitad o las tres cuartas partes de un disco. De una forma similar se representaba el 5 (también los múltiplos del mismo), pero coloreando unos espacios definidos de la bandera del signo 20, y los centenares añadiendo líneas uniformes al símbolo de 400.
  Obtenían así diferentes cifras agrupando o combinando puntos, rayas, banderas y bolsas.
  Existían dos tipos de calendarios:  uno ritual y otro solar. El calendario ritual o religioso era utilizado por los sacerdotes y tenía 260 días y el calendario solar estaba dividido en 18 meses de 20 días cada uno. Abarcaba 360 días, más 5 días sagrados en los que no se podía hacer nada. El destino de los hombres estaba rigurosamente señalado en estos calendarios.

-Sistema Arábigo: Los números arábigos, también llamados números indoarábigos, son los símbolos más utilizados para representar números. Se les llama arábigos porque los hispano-árabes de Al-Andalus los introdujeron en Europa a través de su acción cultural, aunque, en realidad, su invención surgió en la India. El mundo le debe a la cultura india el invento trascendental del sistema de numeración posicional, así como el descubrimiento del 0 (cero), llamado śūnya (shuunia) o bindu en lengua sánscrita, aunque los mayas también conocieron tanto el 0 como la numeración posicional, como se describe en la entrada referida a la numeración vigesimal Maya.
   El sistema arábigo se ha representado (y se representa) utilizando muchos conjuntos de elementos diferentes. Estos elementos pueden dividirse en dos grandes familias: los numerales arábigos occidentales y los orientales. Los orientales se desarrollaron en lo que actualmente corresponde a Irak. El Arábigo-Índico oriental así denominado, es una variedad de los elementos arábigo-índicos. Los numerales arábigos occidentales, desarrollados en Al-Andalus y el norte de África se denominan Números arábigos modernos.
  El sistema de numeración arábigo se considera uno de los avances más significativos de las matemáticas.
  Los números arábigos reemplazaron a la numeración cirílica en Rusia alrededor de a comienzos del siglo XVIII.
  Curiosamente, en el mundo musulmán solamente los matemáticos utilizaban el sistema de numeración arábigo hasta tiempos relativamente recientes. Los científicos usaban el sistema mesopotámico y los comerciantes los sistemas griego y hebreo, que se describen a continuación.

-Sistema Mesopotámico: El sistema de numeración mesopotámico (también llamado numeración babilónica) es un sistema de representación de los números en la escritura cuneiforme de varios pueblos de Mesopotamia. Este sistema apareció por primera vez alrededor de 1900-1800  a. C. También se acredita como el primer sistema de numeración posicional, es decir, en el cual el valor de un dígito particular depende tanto de su valor como de su posición en el número que se quiere representar. Esto era un desarrollo muy importante, porque, antes del sistema lugar-valor los técnicos estaban obligados a utilizar símbolos únicos para representar cada potencia de una base (diez, cien, mil, y así sucesivamente), llegando a ser incluso los cálculos más básicos poco manejables.
  Aunque su sistema tenía claramente un sistema decimal interno prefirieron utilizar 60 como la tercera unidad más pequeña en vez de 100 como lo hacemos hoy, más apropiadamente se considera un sistema mixto de las bases 10 y 60. Un valor grande al tener como base 60 es el número da como resultado un guarismo más pequeño y que además se puede dividir sin resto por 2, 3, 4, 5, 6, y por tanto también 10, 15, 20 y 30. Solamente dos símbolos usados en una variedad de combinaciones eran utilizados para denotar los 59 números. Se usaba un espacio  para indicar un cero (siglo III a. C.), aunque idearon más adelante una muestra de representar un lugar vacío.
  La teoría más comúnmente adoptada es que el 60, un número compuesto de muchos factores (los números anterior y siguiente de la serie serían el 12 y el 120), fue elegido como base debido a su factorización 2×2×3×5, que lo hace divisible por 1, 2, 3, 4, 5, 6, 10, 12, 15, 20, y 30. De hecho, es el entero más pequeño divisible por todos los enteros del 1 al 6.
  Los enteros y las fracciones eran representados de la misma forma: el punto separador de enteros y fracciones no era escrito, sino que quedaba aclarado por el contexto.
Como ejemplo, el número 53 en numeración babilónica se representaba utilizando cinco veces el símbolo correspondiente a 10, y 3 veces el símbolo correspondiente a 1, o solamente el 50 y el 3.

-Sistema Hebreo: Es un sistema alfabético casi decimal en el que se utilizan las letras del alfabeto hebreo. No hay notación para el 0 y los valores numéricos de cada letra individual se suman conjuntamente. Cada unidad (1, 2, 3, 4, 5, 6, 7, 8, 9) se asigna con una letra separada, cada decena (10, 20, 30, 40, 50, 60, 70, 80, 90) y cada centena (100, 200, 300, 400) se asignan, igualmente, con letras separadas. La numerología judía generalmente hace un extenso uso de este sistema de numeración, aunque su utilización prácticamente exclusiva en la actualidad ha sido facilitar el estudio de los textos del judaísmo, la Torá o el Talmud.

-Sistema Cirílico: El sistema de numeración cirílica fue derivado del alfabeto cirílico, usado por los pueblos eslavos del sur y este de Europa. El sistema fue usado en Rusia hasta el siglo XVIII, cuando fue reemplazado por el sistema de numeración arábigo. Es un sistema aditivo que no es posicional basado en la numeración griega y se escribía con los correspondientes símbolos del alfabeto cirílico. Cada letra estaba asignada a una unidad (1, 2… 9), a un múltiplo de diez (10, 20… 90) y a un múltiplo de cien (100, 200… 900). Los números se escribían tal y como se pronunciaban, normalmente de izquierda a derecha, con la excepción de los números del 11 al 19. Estos números se pronunciaban y escribían de derecha a izquierda. Por ejemplo, el 17 se pronuncia sem-nad-zat ('siete-más de-diez'), en contraste con el número en español "diecisiete" o "diez y siete"). Para poder convertir números cirílicos a arábigos era necesario sumar todas las cifras de que se componía el número.
  Debido a que los símbolos del alfabeto y los símbolos numéricos cirílicos son idénticos, para distinguir unos de otros, los números se escribían con un título encima; aunque el "título" no era precisamente un signo diacrítico, se usaba como tal en este caso. Así mismo, si el número era mayor de 1000, se escribía el signo de los millares antes del número, y era necesario escribir el signo de millar con la respectiva letra de las unidades.

-Sistema Egipcio: El sistema de numeración egipcio permitía representar números  desde el 1 hasta millones, desde el inicio del uso de la escritura de jeroglíficos. A principios del tercer milenio a.C. los egipcios disponían del primer sistema decimal desarrollado (numeración de base 10). Aunque no era un sistema posicional, permitía el uso de grandes números y también podía describir pequeñas cantidades en forma de fracciones unitarias: las fracciones del "Ojo de Horus". Las cantidades se representaban de una forma muy larga. Éste es uno de los sistemas de numeración más antiguos. Se podían representar los números con cifras o palabras (fonéticamente): como "30" o "treinta". Sin embargo, no era muy común representarlos mediante sus nombres, con la excepción del 1 y el 2. Los demás valores se expresaban con la repetición del símbolo el número de veces que fuera necesario.
  En  la dinastía XIII existía un símbolo para el 0: el término nfr, según Lumpkin.
   Para escribir un número ordinal, los egipcios utilizaron tres formas diferentes:
Indicaban el número ordinal "primero" mediante el jeroglífico tpy. Para escribir los ordinales desde "segundo" a "noveno" usaban los números cardinales añadiendo el sufijo nu y los ordinales desde el "décimo" en adelante se indicaban mediante el participio del verbo llenar: mht.
  En contra de lo que pueda parecer, la escritura jeroglífica de los números apenas fue empleada en la vida diaria. La mayor parte de los textos administrativos y contables estaban escritos en papiro o en ostraca en vez de grabarse en piedra y eran textos de numerales escritos en hierático. La llamada notación hierática emplea un sistema numérico diferente, utilizando signos para los números del 1 al 9, para decenas (múltiplos de diez, del 10 al 90), centenas (del 100 al 900) y millares (del 1000 al 9000). Un número grande, como 9999, se podría escribir empleando este sistema con solo cuatro signos, combinando los signos de 9000, 900, 90 y 9, en vez de usar los 36 jeroglíficos.
Se usaban tantos de cada uno cómo fuera necesario y se podían escribir indistintamente de izquierda a derecha, al revés o de arriba abajo, cambiando la orientación de las figuras según el caso. Al ser indiferente el orden, se escribían a veces según criterios estéticos, y solían ir acompañados de los jeroglíficos correspondientes al tipo de objeto (animales, prisioneros, vasijas, etc.) cuyo número indicaban.
  Estos signos fueron utilizados hasta la incorporación de Egipto al imperio romano. Pero su uso quedó reservado a las inscripciones monumentales, en el uso diario fue sustituido por la escritura hierática y demótica, formas más simples que permitían mayor rapidez y comodidad a los escribas.
En las operaciones elementales con números egipcios, para puntear los signos menos (-) y más (+) se usaban los jeroglíficos. Si los pies estaban orientados en dirección de la escritura significaba (+)  y al contrario (-).

  Los números racionales también podían ser expresados, pero solo como sumas de fracciones unitarias, con la unidad por numerador, excepto para 2/3 y 3/4. El indicativo de fracción es representado por el jeroglífico de la "boca" (j), y significa "parte". Había signos especiales para 1/2, para 2/3 (de uso frecuente) y 3/4 (de uso menos frecuente).  Si el denominador era muy grande y el signo de la "boca" no cabía encima, se situaba justo encima del comienzo del denominador . Aparte de 2/3 y 3/4 los egipcios no conocían fracciones con numerador distinto a 1. Por ejemplo, la fracción 3/5 se representaba como 1/2 + 1/10 y así ocurría con todas las fracciones como suma de fracciones con la unidad como numerador. 

Hasta aquí una pincelada de algunos sistemas de numeración antiguos y muy interesantes, cada uno con sus ventajas e inconvenientes pero todos válidos, tal como demuestra la vital ayuda que supusieron para desarrollar los pueblos y culturas de los que formaban parte esencial.

jueves, 29 de agosto de 2019

¿Plagiando?

Querido lector:
   Sorpresa la mía al comprobar que durante los últimos siete días, algún amigo o enemigo se ha dedicado a introducir parte de algunas entradas de este mi blog en una página que comprueba si el párrafo o texto, más o menos extenso, es un plagio de otro anterior. Dudo que lo haya hecho un amigo no por el hecho de hacerlo si no por el hecho de tenerlos, así que los amigos están descartados y los enemigos también ya que, ¿qué enemigo se interesa por lo que dice/escribe/piensa su enemigo si no afecta a sus intereses? Lo ideal sería "pasar" de ese enemigo y no centrar los esfuerzos en amargar la vida de otra persona si no hay caminos cruzados.
   Por si no queda claro, todo lo que escribo en este blog es, o propiedad intelectual mía con su consiguiente Copyright tal y como garantiza el sitio en el que está este blog, o expongo explícitamente de qué, quién o quiénes son las referencias que escribo. Supongo que esa persona que ha cometido ese acto de inseguridad con respecto a las letras que escribo está familiarizada con las dudas y la falta de verdades en su vida y, por ende, no se fía de los demás. Cree el ladrón que todos son de su condición...
   Si tiene tiempo, le exhorto a que busque también algún plagio en mi libro, "El Mar Blanco", si lo hace por lo menos demostrará que lo ha leído y se lo agradeceré esperando que haya pasado un rato ameno. No por hacerme caso en buscar plagios ya que no los encontrará, si no por el placer de la lectura. También aviso que su Copyright me pertenece, por si acaso.
   Escribir un blog, un artículo, un relato y, no digamos, uno o más libros, quien los haga, requiere constancia, esfuerzo/s y sacrificio/s pero merecen la pena por la satisfacción de creer que a alguien le gustará/interesará. Por esa razón sigo escribiendo, no tanto como me gustaría en los últimos tiempos y admito que mi blog no es popular y se lee poco pero, aunque solo exista una persona que lea una entrada mía, ahí estaré.

viernes, 31 de mayo de 2019

Números Excepcionales I (ampliación)

   Quiero reescribir parte de la entrada Números Excepcionales I con motivo de un reciente descubrimiento, en concreto, el que se refiere al número 73, al final de dicha entrada.
   El número primo 73 se denomina "primo de Sheldon" en honor al hiperbólico físico de la famosa serie The Big Bang Theory. A lo expuesto en la entrada original hay que añadir la novedad de que es el ÚNICO número primo que cumple esas cualidades. La explicación técnica es la siguiente:
"El n-ésimo número primo pn será un primo de Sheldon si cumple que el producto de sus dígitos es n y si, además, el número que se obtiene al invertir sus cifras, llamémosle rev(pn), es el rev(n)-ésimo número primo; es decir, si rev(pn)=prev(n). En términos algo más sencillos, si abcd es el xyz-ésimo número primo (cada letra es aquí un dígito), diremos que abcd es un primo de Sheldon si cumple que a×b×c×d = xyz y si, además, dcba es el zyx-ésimo número primo.
No puede existir ningún primo de Sheldon mayor que 1045. Esta conclusión se deduce del Teorema de los Números Primos, involucrando una integral y un logaritmo, el cual permite acotar la cantidad mínima de números primos que puede haber en un intervalo dado. Dicho teorema implica que unas de las condiciones de Sheldon —que el producto de los dígitos de pn dé como resultado n— ya no puede cumplirse para números mayores que 1045. Ello se debe a que, si pn es mayor que 1045, el número n de primos comprendidos en el intervalo [2, pn] siempre será mayor que el producto de los dígitos de pn."
Recomiendo la serie y tener siempre curiosidad por lo que nos rodea.

jueves, 14 de marzo de 2019

Día Internacional del Número Pi, 14 de Marzo (Cuando escribo Esta Entrada)

   Este día es el día internacional del número Pi, ese (inquietante, exuberante, magnífico, grandioso, infinito,...) número que está en todas partes. No escribiré nada nuevo aunque me remontaré a la primera entrada de este blog, allá por el año 2014, en la que resumía, a mi manera, mi visión de este simpático número, al que se le pueden endosar muchísimos adjetivos amables, pues el número los merece. Aquí está el enlace a aquella primera entrada.
   También aparece en varios puntos de la entrada Números Excepcionales I y su secuela,  Números Excepcionales II, con distintas aplicaciones y curiosidades.
Espero que guste.

jueves, 28 de febrero de 2019

El Voto en Blanco II

   Unas nuevas elecciones están a la vuelta de la esquina. El ciudadano español se está acostumbrando a tener que ir a votar, con el esfuerzo que supone ese acto, cada poco tiempo y este hecho no es bueno para el sistema democrático. Desde las elecciones locales hasta las elecciones europeas (observándolo como una escala creciente), se ejerce el derecho al sufragio activo, con las dificultades que entraña, según los casos, realizarlo físicamente.
   No me voy a extender ahora porque pretendo volver a una entrada anterior de este mismo blog (del año 2014) pero de actualidad plena: la importancia del voto en blanco, y viene a pie repasarla antes de unas elecciones, las que sean. Pinchando en este enlace se accede a la entrada.
Nótese que en dicha entrada me refiero en un par de ocasiones a las elecciones europeas, las cuales se celebraron el 25 de mayo de 2014, un día antes de escribir la entrada referida (hay que tener en cuenta que las elecciones al parlamento europeo son cada 5 años).

sábado, 12 de enero de 2019

Simbiosis


Siendo tierra me sentí madre y di la vida, abrí mis entrañas para crear tierra y me convertí en fuego, viento y agua...
Siendo fuego ardí abruptamente y consumí tierra, vida y carne, nada queda a mi paso en mi incontrolable destino, solo viento.
Siendo viento mecí mi cuerpo en pos de mi mente, entre blancas y angostas cumbres y entre mares ondulados de interminables dunas de desiertos. Frío o caliente, siendo viento vuelo sin alas...
Siendo agua estallo frente a las duras rocas afiladas de la tierra o esculpo playas serenamente, y el viento me desliza al caer de las cargadas nubes y genero vida al posarme en la tierra fértil.

Siendo yo, soy mortal pero libre, poderoso e incansable.