sábado, 27 de diciembre de 2014

El Monte y Yo II: Perdido en Mitad de la Nada

   ¿Quién dijo que en el desierto no hace frío? Tabernas es una comarca extrema en cuanto a la climatología se refiere. No en vano, es un desierto. La intención de hoy era subir al pico Colativí (1300 msnm) desde el pueblo de Tabernas (450 msnm) por la zona denominada "cortijo de los Góngoras", la cual ya conozco. Nada más llegar al pueblo, la temperatura se sitúa en la zona "fresca", lo cual presagia una subida dura porque se hace por la cara norte en la que no da el sol hasta bien entrado el día.


   Mis provisiones son: mucha ilusión, la mochila de hidratación y las barritas energéticas de toda la vida, nada de modas ni inventos actuales. Mis barritas energéticas se conocen como "mantecaos" y se inventaron hace mucho tiempo y no tienen nada que envidiarles a las modernas y caras barritas de cereales.


   Al bajar del pueblo y entrar en las zonas de umbrías, noto más frío aún que esos 2,5ºC y, después de algunos kilómetros, comienzo a notar la espalda mojada y recuerdo que la bolsa de agua de la mochila ya me dio problemas en la Ultra de Sierra Nevada aunque creí que lo había solucionado al acabar aquella competición (la válvula estaba floja). El problema vuelve a surgir con el gran inconveniente del frío: la espalda y el pantalón chorreando no son una buena opción para correr con la temperatura por debajo de 0ºC. Aún así, decido continuar y ver si conforme vaya bebiendo, deja de gotear la bolsa.
   Con este problema, que se convierte en gran problema por el clima, sucede lo que no tenía previsto: me pierdo. En el cruce de Desert Springs (una cortijada de guiris) tomo el camino que no es y me lleva solo por la rambla, sin ascender, y dejando las antenas de la cima siempre a la derecha. Han pasado un par de kilómetros y pienso que ya no voy a dar la vuelta y con el problema de la bolsa goteando hubiera sido complicado llegar a la cima empapado, así que decido continuar por la desconocida y fría rambla y dedicarme a explorar. Las antenas quedan para otro día, quizás acompañado.
En uno de los pocos sitios con sol, decido hacerme un selfie:


   Cuando llevo 1 hora de exploración (en un par de cruces de caminos he puesto unas señales de piedras para no perderme a la vuelta), decido regresar porque las piernas las tenía mojadas y seguir así no llevaba a nada bueno porque el frío persistía. Pensé que era una buena opción beber y tirar lo poco que quedaba de agua en la mochila ya que hubiera sido peso extra que no iba a usar e iba a seguir escapándose de la bolsa. En el regreso, aprieto a tope para sacarle el gustillo a las Salomon y rebajar las "barritas energéticas" que tan bien me han venido.
   Casi sin darme cuenta, estoy de nuevo subiendo al pueblo y alcanzando el poco asfalto de esta curiosa jornada. La vuelta al coche se ha hecho en 45 minutos por lo que la mañana se ha quedado en 1h45 de entrenamiento en las ramblas de Tabernas, en absoluta soledad.
   Es una grata experiencia corretear en el desierto con una temperatura tan baja sabiendo que en el verano, por esos mismos caminos que he recorrido en silencio, se superan con facilidad los 40ºC a la sombra. Un duro clima éste del sur de Europa.

viernes, 19 de diciembre de 2014

Personas, Números y el Sistema

   ¿De cuántos números se compone una persona físicamente? Tantos litros de sangre, tantos órganos, tantas neuronas, tantas células,… El hombre, como ser vivo, está formado, básicamente, por números que se interrelacionan entre sí en un equilibrio, salvo ciertos márgenes de error, que dan lugar a las irregularidades y las enfermedades propias de cada especie animal o vegetal. Los procesos químicos que tienen lugar para la creación de la vida como seres vivos, se rigen estrictamente por números no aleatorios aunque tampoco constantes, es decir, la vida se basa en números, probabilidades y procesos químicos.
   Pero no voy a tratar esos aspectos biológicos, ya que me interesan más los aspectos espirituales de los números en los seres vivos, si se puede decir así y, más concretamente, en la relación del hombre, los números y el sistema social actual en el que vive.
   El hombre se establece en la sociedad, incluso antes de su nacimiento, por ciertos números que llevará asociados durante toda su vida, números que lo identifican inequívocamente para bien o para mal. El sistema social actual no se compone de personas relacionadas entre sí en complejas sociedades, no, el sistema social son números que neutralizan a las personas de una forma abrumadora y casi maquiavélica. La capacidad del ser humano para poder decidir dentro de ese sistema si desea establecer otro tipo de relación con él es nula. El hombre se identifica ante el sistema y, lo que es peor, ante otros seres de su misma especie, a través de números. Somos simples números, biológicamente y socialmente (ya comenté, en algún momento, la relación del llamado número áureo con la belleza, cuestión nada baladí en los tiempos que corren).
   Intentar cambiar esos números propios supone la salida del sistema de la persona y este hecho no lo permite el propio sistema: no es posible no tener una identificación, como no lo es no tener un número de registro de nacimiento donde consta una fecha de nacimiento con su número de orden del hospital correspondiente y, en la sociedad de la comunicación actual, no tener un número de cuenta en un banco supone no poder optar a un trabajo legalmente, tarjeta de crédito, números de teléfono, claves, la casa en la que uno vive en un número de una calle, matrícula del coche o moto, tarjeta de puntos del supermercado,…
   Cualquier persona puede cambiar alguno de esos números propios y únicos o incluso puede deshacerse de otros tantos pero el sistema se encarga de que la persona no pueda deshacerse o cambiar los números identificativos. No basta con el nombre propio como identificador de una persona dentro de los sistemas sociales, a ese nombre propio se le añaden números y más números y, aún así, a veces se producen errores y algunos tienen consecuencias graves.
   En el caso concreto que sucede cuando una persona muere, los que quedan tardan mucho tiempo y doloroso esfuerzo en eliminar sus números identificativos, así como sus cuentas bancarias, números telefónicos, etc… El propio sistema social no permite que ese fallecimiento sea lo más leve posible para los que quedan. Esos que permanecen han de realizar el duro trabajo que supone deshacer o eliminar los números que equivalen a la persona fallecida. Y se tarda tiempo, no es inmediato.
   Por tanto, el sistema social se compone de números y no de personas. Cualquier acción de una persona dentro del sistema involucra a sus números y solo a ellos sin que el sistema haga ningún esfuerzo por esa persona y, por tanto, el sistema no realiza ningún esfuerzo por las personas que lo componen. Esta es una más de las realidades ocultas que cimentan a la sociedad.
   En consecuencia, no existe el hombre anumérico ni ha existido jamás como ser que puede vivir sin los números y sin identificarse mediante ellos, ni siquiera en los albores de las civilizaciones y sin tener conocimiento abstracto de la definición de número. En esos pretéritos tiempos, el hombre se identificaba inequívocamente como perteneciente a alguna tribu, aldea, clan o familia concretas con un número limitado y siempre sabido de congéneres y no existían seres humanos aislados, únicos, libres y anuméricos, porque no hubieran podido sobrevivir hasta nuestros días.
   Por todo ello, el hombre es un ser social, es decir, numérico, pero lo es porque está obligado por la propia sociedad, por el sistema, así el hombre actual está enjaulado con barrotes formados por números en jaulas individuales y no visibles.

Este es otro tipo de alienación y sometimiento que “ofrece” el sistema social a toda persona inmersa en él..

lunes, 15 de diciembre de 2014

Modas, Modismos y Otras Enfermedades

   Los poderes fácticos son, en teoría, el poder ejecutivo, el poder legislativo y el poder judicial pero, en la práctica, existe un cuarto poder, no oficial pero tan poderoso o más que los anteriores, que nace de la sociedad actual intercomunicada, en vivo y al instante, la sociedad de la tecnología y la comunicación. Ese cuarto poder que el ciudadano no pretencioso ni malévolo, el mal llamado ciudadano de a pie, usa consciente y subconscientemente para su beneficio propio y nunca para el beneficio colectivo, es el poder de la información oral, escrita, oída y leída. En internet, en la televisión, en los periódicos y en la radio, constantemente, se bombardea y aliena al ciudadano con tal cantidad de información que lo desborda tratando de procesar aquello que le sirve y lo que no, lo que no le interesa y lo que le apasiona, lo que le hace pasar el rato y lo que lo mantiene vivo en definitiva. Tal cantidad de información en cerebros en pleno proceso de desarrollo, es lo que produce que la juventud actual presente más problemas psicológicos que las generaciones precedentes, pero ese es otro tema que no voy a tratar.
   Es curioso hacer saber cómo un reciente experimento concluye que el ser humano prefiere, en cuestión de lecturas, pasar el rato con revistas, libros o información banal y trivial, es decir, con modas, en vez de aprender o profundizar sobre algún tema que realmente sea útil, algún tema con contenido. Esto se puede extrapolar fácilmente a escuchar la radio o “bucear” por internet. Se prefiere, en reflexivo, perder el tiempo que hacer uso de él en algo que haga crecer como persona, afirmación que me produce escalofríos y un asombroso pavor teniendo en cuenta que el tiempo no vuelve, es constante y unidireccional y la meta es la misma para todos.
   Todas las modas son pasajeras, tienen fecha de caducidad, un principio y un fin, por eso, qué duda cabe, se denominan modas. Intrínsecamente a ellas está el hecho de que no se pueden imponer, son libres y cualquier evento, situación, vestimenta o uso se puede convertir en una moda.
   Por tanto, tratar de imponer una moda, tratar de implantar en el (mal llamado) ciudadano de a pie una ideología o una serie de actuaciones, por medio de algún poder, fáctico o no, es una aberración de la sociedad actual, uno de los muchos cánceres que tiene que soportar el progreso y que el ciudadano de a pie, curiosamente, engulle y asimila sin pestañear.
   Cuando un grupo de neo-hippies liberales, salido de unas reuniones cuyo modus vivendi tenía un objetivo claro y justo, está siendo alzado por el cuarto poder sin obstáculos, sin fisuras, hacia la cima de un país y todo ello con el beneplácito, el mirar-para-otro-lado, el da-igual, el encefalograma plano del (mal llamado) ciudadano de a pie y prometiendo intangibles, castillos en el aire, entonces, y solo entonces, se descubre lo podrida y maleable que es la sociedad que lo único que quiere son palabrerías bonitas, modismos a su antojo, que le resuelvan los problemas y al prójimo que le den.
   Esta reflexión en voz alta no pretende ser política, palabra en franco declive antagónica en la actualidad del significado platónico y aristotélico. Pretende despertar al ciudadano adormilado que prefiere vivir a base de modas y modismos en vez de tener una mente pensante y reflexiva, y el párrafo anterior define también la situación para los que prefieren la escisión impuesta frente a la globalización, es decir, si a todas horas, en cualquier lugar o situación, al ciudadano de a pie se le hace escuchar, ver o leer que la desunión es mejor para él (a sus prójimos que les den) que el compromiso mutuo, dicho ciudadano acabará por creerse esas modas con sus modismos y entonces será alienado y absorbido y formará parte del colectivo base, el rebaño, hablando claro, que es maleable y dirigible incluso hacia un acantilado sin rechistar (balar en el caso de un rebaño de ovejas). De ahí también surgen los conflictos y las guerras, de seguir los dictámenes de unos pocos “iluminados”.

  En resumen, lo que pretendo es hacer entender que no es comprensible que un grupo de amiguetes sea aupado al Olimpo simplemente por el poder de la comunicación, gigante con pies de barro, al igual que es inadmisible que en cualquier momento y en cualquier lugar, unos pocos secesionistas quieran imponer su criterio arbitrariamente sin importar el prójimo (al prójimo que le den).

viernes, 12 de diciembre de 2014

"Platero y Yo" 1914 - 2014

""Platero es pequeño, peludo, suave; tan blando por fuera, que se diría todo de algodón, que no lleva huesos. Sólo los espejos de azabache de sus ojos son duros cual dos escarabajos de cristal negro.
Lo dejo suelto y se va al prado, y acaricia tibiamente con su hocico, rozándolas apenas, las florecillas rosas, celestes y gualdas...
 Lo llamo dulcemente: "¿Platero?", y viene a mí con un trotecillo alegre que parece que se ríe, en no sé qué cascabeleo ideal...
................ 

Entre los niños, Platero es de juguete. ¡Con qué paciencia sufre sus locuras! ¡Cómo va despacito, deteniéndose, haciéndose el tonto, para que ellos no se caigan! ¡Cómo los asusta, iniciando, de pronto, un
trote falso!
 ¡Claras tardes del otoño moguereño!. Cuando el aire puro de octubre afila los límpidos sonidos, sube del valle un alborozo idílico de balidos, de rebuznos, de risas de niños, de ladreos y de campanillas...
................

 ¡Platero, amigo! - le dije yo a la tierra -; si, como pienso, estás ahora en un prado del cielo y llevas sobre tu lomo peludo a los ángeles adolescentes, ¿ me habrás, quizá, olvidado? Platero, dime, ¿te acuerdas aún 
de mí? 
 Y, cual contestando a mi pregunta, una leve mariposa blanca, que antes no había visto, revolaba insistentemente, igual que un alma, de lirio en lirio... ""

Quien no sienta algo removiéndose dentro de su alma al leer estos párrafos sueltos de este cuento que es obra de arte, es que no tiene corazón.

lunes, 8 de diciembre de 2014

Razones de Peso Para No Ir al Cine

   Una tarde cualquiera de domingo. Me dispongo a ver una película, pero no una película cualquiera, la película se llama Interstellar. Un inciso: maldita la manía de no traducir los títulos, será que son mejores los productos si están en el idioma original, salvo los que son de cualquier otro idioma que no sea el inglés, en cuyo caso hay que traducirlos obligatoriamente... pues no, o todo en original (incluidos los idiomas en los que está filmada la película o serie, con subtítulos) o todo en castellano, como diría el gran Carlos Pumares. En este caso particular, no hay confusión posible: "interstellar" se traduce a "interestelar", y la película es igual de buena, mejor no tan buena, se llame de una forma o de otra.
   Dicha esa salvedad, en ningún caso obvia y que produce bastante mala leche si se tiene espíritu crítico y se es curioso por naturaleza, comienzo a ver este reciente film tan altamente puntuado en las webs cinéfilas, como por ejemplo filmaffinity, y la veo, por supuesto, por internet y gratis, que ya cuesta dinero la conexión, es decir, pase lo que pase, el internauta español, ya paga por todos los contenidos webs, pero ese es otro tema. Mi filosofía es que primero veo las películas en internet y, si me gusta (ha de ser un gusto rozando el orgasmo), entonces voy al cine a ver la película de nuevo, ya que las verdaderas obras de arte nunca cansan. En este plan, evidentemente he ido muy pocas veces al cine en las últimas décadas.
   Alguna lumbrera ha calificado a "interstellar" como la "2001: Odisea" del siglo XXI, lo cual pone de manifiesto dos aspectos: en primer lugar, quien afirme semejante herejía, no ha visto "2001: Odisea" lo cual ya da qué pensar sobre opiniones con fundamento u opiniones para quedar bien y, en segundo lugar, quien afirme semejante herejía, no ha visto con detalle "interstellar".
   Lo primero es obvio: ninguna otra película puede o podrá ni siquiera igualar a "2001: Odisea". Y punto.
   Lo segundo es cuestión de fijarse en los detalles y en los ladrillos que el guión trata de vender al espectador bobalicón. Que conste que "interstellar" la he visionado hasta el minuto 58 y 19 segundos de un total de 2 horas y 40 minutos. Lo que me ha faltado ya sobraba ante lo que mis oídos han tenido que digerir al comienzo de ese infame minuto 58, lo cual pongo a continuación, para más inri:

"actor 1" dice - ¿Qué es un círculo en 3 dimensiones?
"actor 2" dice - Una esfera.
"actor 1" dice - Exacto, un agujero esférico.

   Si el que escribe hubiera estado en el cine, inmediatamente se hubiera levantado y hubiera abandonado el anfiteatro ante semejante mentira. ¿Por qué? Enlazando las frases se tiene:
Un círculo en 3 dimensiones no es una esfera, es un TORO TOPOLÓGICO, el típico donut, y una esfera no es un agujero esférico, es... una esfera. Un agujero esférico es... ¡un puto invento para quedar bien! Cojones, todo agujero es esférico porque es redondo, ¿acaso existen agujeros cuadrados o triangulares o de otra forma geométrica que no sea esférica?

                                                                            Esfera

                                       
                                                                     Toro topológico

   ¿Cómo es posible que la gente se trague estas patrañas sin echar la bilis por la boca? ¿Soy el único que se fija en estas cosas y no las traga? ¿Se entiende por qué prefiero ver antes las películas en internet? Supongo que, visto (oído) este garrafal fallo de la película, y pasando por alto unos cuantos más anteriores pero de mucha menor importancia, en lo que queda de film habrá otros de tan alto nivel, aunque yo me los he ahorrado. ¿Para qué nos quieren engañar? En la vida, en general, hay 1000 maneras de hacer las cosas bien y una sola de hacerlas mal, y aún así la gente prefiere hacer las cosas mal...
Ahora puedo decir: "infieles, venid a mí, pues soy el portador de la Palabra, la única y verdadera..."

lunes, 1 de diciembre de 2014

¿Para Cuándo la Maratón de Pyongyang?

   Hace tiempo que tengo ganas de visitar Corea del Norte y, en particular, su capital Pyongyang. No por ideología propia, solo por curiosidad (también tengo curiosidad por viajar al Polo Norte y al Polo Sur y, para ir a esos sitios, no hace falta ser de izquierdas o de derechas). No voy a entrar en políticas ni ideologías, no es el objetivo de este blog, pero es interesante saber distintas cuestiones sobre cómo se vive en Corea del Norte (se puede extrapolar a cualquier país), cómo llegaron a ser lo que son, etc. También me atrae mucho Dinamarca, quizás porque es el país con mejor calidad de vida del mundo, quizás por las danesas... habrá que ir pensando en hacer un viaje al norte, haya maratón o no.
   Para viajar a Corea del Norte, lo normal es ir con visita guiada en grupo desde China. Más información aquí. Sería interesante organizar una maratón por las calles de la capital y creo que se podría hacer teniendo en cuenta la estructura organizativa de un evento como una maratón y los viajes en grupo que suelen hacer los participantes de este tipo de competiciones cuando se desplazan a otro país: es muy poco común que viaje un único participante, siempre se suele acudir con un grupo organizado de amigos/familiares. Además, los participantes estarían perfectamente controlados antes, durante y después de la carrera por el simple hecho de que son turistas que irían únicamente para realizar dicha competición y siempre en grupos, tal y como sucede en las competiciones en otros países a las que se desplazan los corredores. Todo ello siguiendo la filosofía que sigue el país con respecto a los visitantes extranjeros.
   Exhorto a Alejandro Cao de Benós, el representante de Corea del Norte en sus relaciones con occidente, a que estudie las posibilidades de la organización de un evento de ese tipo en Pyongyang, con la posibilidad de que el recorrido transcurra por los lugares más emblemáticos de la capital como la torre Juche, la colina Mansu, el circo o sus grandes avenidas y lo que ello supondría para la imagen del país. Si alguien lo conoce o puede visitar su página personal, le podría trasladar mi pequeño deseo.
Casi con toda probabilidad yo iría.